jueves, 9 de noviembre de 2006

EL TEMOR MÁS GRANDE DEL MUNDO

Bien... Hola de nuevo...
Por fin regresé a este, su blog... Sirve que le quito todas las telarañas y el polvo...
Hace unos días, mi más grande amigo de la vida, Miguel, escribió en su space (se los recomiendo, es muy bueno) un texto, el cual me hizo reflexionar un poco...
Bueno, seamos sinceros, que digo poco, bastante; y me hizo recordar una clase que tuve el semestre pasado...
Era una clase de Lenguaje y Expresión II, con una de mis maestras concentidas (Sophie!!!), y estabamos viendo algo de etimologías, referidas a las fobias.
Entonces, ella nos dejó una actividad, que era que identififcaramos la fobia que nosotros teníamos...
Y bueno, aparecieron las clásicas: A las alturas, a los payasos, a morir, etc...
Pero yo tuve problemas con esta actividad...
No tenía ninguna fobia que escribir!!!
Repase mentalmente todas las ideas que pude: animales, alturas, muerte, volar, espacios cerrados, lo desconocido, los extranjeros, espacios abiertos, hablar en público, marcianos, enfermedades, germenes... De todo, y nada...
Fue entonces, que en mi mente surgieron tristes imágenes...
Me vi a mi mismo en un funeral, o viendo llorar a mis amigos, a mi familia, a mi mejor amigo...
Ese era, y sigue siendo, mi temor, mi horror más intimidante...
Perder, o ver tristes a los seres que más quiero!!!
Y es cierto... Cada vez que veo una película, puedo ver muertes, sangre, heridos, violencia, pobreza... Y no pasa nada... Pero si cualquiera de estos u otro mal afecta directamente a algún ser querido del protagonista, o se ve en la escena a alguien sufriendo por un ser querido...
No lo puedo evitar... La respiración se me detiene por segundos, la piel palidece... Las lágrimas no esperan para hacer acto de presencia...
¿Por qué? Por que me imagino que el "sufriente" soy yo... Y que el afectado es alguien que quiero...
Y no resito más.
No se como se podría llamar esta fobia, pero definitivamente, lo que más horror me daría perder es a las personas que han logrado robar un pedazo de mi alma, de mi mente, de mi corazón...
De aquellos que han logrado penetrar su mirada en los ojos del fénix.